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¿Lo sabías?

La Cisterna Basílica debe su nombre a la gran plaza pública llamada Stoa Basílica, que estaba situada sobre ella a nivel de superficie.

Según los relatos históricos, se cree que unos 7.000 esclavos trabajaron en la construcción de la Cisterna Basílica.

La Cisterna Basílica ha resistido unos 22 grandes terremotos desde su construcción, prueba de la excepcional habilidad de sus constructores bizantinos.

Cosas que ver dentro de la Cisterna Basílica

Cabezas de Medusa

La Cisterna Basílica tiene dos cabezas de Medusa, una colocada de lado y la otra boca abajo. Las estructuras se han reutilizado a partir de reliquias más antiguas y añaden un aire de grandeza y misterio al palacio del agua.

Columna llorona

Se cree que en los 38 años que se tardó en construir la cisterna murieron varios centenares de esclavos. La cisterna tiene una "Columna Llorona", grabada con pavos reales, ramas caídas y hojas de árbol para honrar su memoria.

Escalera de piedra

Cuando entres en la cisterna, tendrás que descender por una escalera de piedra de 52 peldaños para llegar a las columnas de mármol y a las cabezas de Medusa. Al bajar los escalones, verás lentamente las columnas y el agua que se elevan a la vista.

Columnas de mármol

Lo más destacado del museo de la Cisterna Basílica son sus 336 columnas de mármol, que se alzan y sostienen el tejado. Estas columnas presentan diferentes estilos y tallas, que se suman a la belleza arquitectónica del palacio del agua.

Pasarelas de madera

Al explorar la cisterna, tienes que utilizar las pasarelas de madera para acercarte a las cámaras y columnas. Estas pasarelas proporcionan una forma cómoda y segura de explorar la belleza arquitectónica de la cisterna subterránea.

Aguas reflectantes

Contempla la tranquila vista de la cisterna llena de agua. Los reflejos de espejo te hacen reflexionar sobre la maravilla de ingeniería que es la cisterna, que en su día abasteció de agua al Gran Palacio de Constantinopla.

Una mirada al pasado de la Cisterna Basílica

La época bizantina

La Cisterna Basílica se construyó durante el reinado del emperador Justiniano, en el siglo VI. Suministraba agua al Gran Palacio y a los edificios circundantes y era capaz de almacenar unas 100.000 toneladas de agua. La estructura fue planificada por el arquitecto Tralles. 7.000 esclavos se encargaron de readaptar y erigir las 336 columnas que se ven hoy.

Historia de la Cisterna Basílica

El periodo otomano

Durante la dominación otomana en Turquía, la Cisterna Basílica abastecía de agua al Palacio de Topkapi y al Harén Imperial. Sin embargo, con la desintegración del Imperio, cayó en desuso hasta que el viajero neerlandés Petrus Gyllius restauró las instalaciones y colocó luces para iluminar las columnas y los interiores. Se abrió al público en 1987.

¿Quién construyó la Cisterna Basílica?

La cisterna fue encargada por el emperador Justiniano I en el siglo VI d.C. para abastecer de agua al Gran Palacio de Constantinopla. Se construyó bajo tierra, bajo la superficie de la ciudad, y en ella participaron hábiles artesanos, que utilizaron técnicas innovadoras para completar su construcción.

Hechos interesantes sobre la Cisterna Basílica

La arquitectura de la Cisterna Basílica

Architecture of Basilica Cistern

El techo de la Cisterna Basílica está sostenido por un bosque de 336 columnas de mármol. Se dice que las columnas proceden de estructuras anteriores, como templos antiguos y edificios de la época romana. Muestran una mezcla de diversos estilos arquitectónicos, como el dórico, el corintio y el jónico, que ponen de manifiesto el patrimonio de fusión de Estambul.

Otro aspecto intrigante son las cabezas de Medusa. El origen de estas cabezas de Medusa sigue siendo un misterio, y su presencia añade un elemento enigmático a la arquitectura. A lo largo de su existencia, la Cisterna Basílica pasó por periodos de abandono, redescubrimiento y restauración. A mediados del siglo XVI, durante el periodo otomano, fue redescubierta por el erudito francés Petrus Gyllius y devuelta a la opinión pública.

Cisterna Basílica Cabezas de Medusa

Cisterna Basílica en la actualidad

Hoy en día, la Cisterna Basílica es una de las atracciones turísticas más populares de Estambul. A lo largo de los años, la cisterna ha sufrido varias renovaciones y restauraciones para garantizar su conservación. En la actualidad, los visitantes pueden caminar por una plataforma elevada que les conduce a través del espacio tenuemente iluminado, lo que les permite ver de cerca las cabezas de Medusa y apreciar la impresionante experiencia visual que ofrece la Cisterna Basílica.

Fotos de la Cisterna Basílica

Preguntas frecuentes sobre la Cisterna Basílica

El emperador Justiniano I encargó la Cisterna Basílica en el siglo VI para asegurar el agua para el palacio. Con sus columnas de mármol, su prístina superficie acuática, sus columnas romanas reutilizadas y sus icónicas Cabezas de Medusa, atrae a visitantes de todo el mundo.

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Horarios de la Cisterna Basílica

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Historia de la Cisterna Basílica